la última del año

Un año mas, la última del año, otra festividad hipócrita, religiosa y consumista, fruto de tradición de hombres, donde la avaricia del corazón apela a los sentidos, para seguir sirviendo al dios mamón de una sociedad materialista, hedonista y esclava de su propio vientre que solo entiende la felicidad y la paz en términos de papel moneda y darle al cuerpo todo lo que a uno su bolsillo le concedería.

Un año mas, tiempo global de consumo. Los grandes de la tierra, los mercaderes se enriquecen a costa de ella, Babilonia la Grande, por el vino de su fornicación con que  a hechizado y embriagado a  las naciones, venden sus mercaderías.

Un año mas, un Jesús a la medida del corazón de cada cual es celebrado, el dios de la gran mayoría, !puede haber más grande idolatría!.


Un año mas, irritamos a Dios y colmamos la medida de nuestros pecados, y para no perder la costumbre soñaremos en ganar la lotería.

La gran confusión alrededor de la persona de Jesús

Unicitarios , Dualitarios y Trinitarios niegan directa e indirectamente la realidad filial de Jesús,Hijo único y procedente de su Padre, único Dios verdadero.

Los unicitarios diciendo que es él mismo Padre en formato hijo lo cual es ridículo, una especie de neotrinidad modal.

Los dualistas declarando una dualidad coeterna de dos  dioses codo con codo.

Los trinitarios que Jesús es Dios en una unidad  hipostática con la naturaleza humana, supeditando la autoexistencia del Dios Altísimo, ¡pura teología filosófica!.

La Trinidad: “Padre de Dios”, Hijo de Dios y Espíritu Santo de Dios y los tres son uno

El Invisible

EL INVISIBLE
En el panteón de la fe en el capítulo 11 del libro a los Hebreos no hay ningún trinitario, sino qué se sostuvieron como viendo al invisible, no esta de mas recordar las palabras del Hijo de Dios, Jesús, enseñando que Dios su Padre es espíritu.

la terquedad del hombre al no reconocer a un único Dios verdadero como nos dio a conocer y enseñó su Hijo,  perfecta imagen de su Ser, hecho por su Padre, Señor y Cristo, la enseñanza de  los Apóstoles, y así como el mismo Creador por medio de las cosas visibles, tal rechazo a la verdad divina entrega los corazones de los hombres a la idolatría de una mente entenebrecida, pues cambian la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a lo creado antes que al Hacedor.

Llaman al Hijo de Dios Señor y no le obedecen, dando más crédito a los hombres con su teología filosófica. Aunque la doctrina de la Trinidad es una blasfemia con mayúscula es una doctrina más entre otras de un remolque y bagaje que el cristianismo  arrastra hace siglos. La Ramera, concubina de este mundo será aborrecida. (Jn.17.3,  1Co.8.6,  Ro.1.21).

 

La Madre de las Rameras

Credo Escritural

Creemos que solo hay un Dios, el Padre, el Altísimo, solo Soberano, Rey de reyes y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible del cual proceden todas las cosas.

Y un Señor, Jesucristo por cuya causa son todas las cosas, destinado antes que el mundo fuese creado. Enviado por el Padre en el cumplimiento del tiempo nació de mujer como verdadero hombre,  no estimó su rango como Hijo del Altísimo para propio beneficio sino que en obediencia se humilló a si mismo muriendo en sacrificio por nuestros pecados, fue sepultado y al tercer día resucitado por Dios de entre los muertos lo glorificó sentándolo a su diestra  conforme a las Escrituras.

Gran Sumo Sacerdote reina y vive para siempre para interceder y salvar a los que por su mediación se acercan a Dios. Constituido por Dios como Juez Juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, y suprimida toda  autoridad, domino y poder, entregará el reino a su Dios y Padre para que Dios sea todo en todos.

Creemos que Jesús es el escogido de Dios, su amado Hijo, el resplandor de su gloria e imagen perfecta de su ser, que salió del único Dios verdadero dador de vida como su palabra viviente, el segundo Adán obediente hasta la muerte, hecho por Dios Señor y Cristo recibió para gloria del Padre un nombre sobre todo nombre, toda autoridad en los cielos y en la tierra. 

Creemos que los creyentes  como un cuerpo con el primogénito Hijo a la cabeza son morada de Dios en el Espíritu, la expresión máxima del Altísimo, quién llena toda la creación.

Creemos en el Espíritu Santo no como una persona distinta al Padre sino procedente del Padre, su Espíritu eterno.

No Creemos que Jesús es la segunda persona llamada  Dios Hijo como una subsistencia entre una pluralidad de tres personas divinas de un Dios trino según la enseñanza del Trinitarísmo

No Creemos en una coexistencia de dos Dioses como enseña el Dualísmo

No Creemos que Jesús es el mismo Dios Altísimo según enseña el Unicitarísmo.

Creemos que Dios es unipersonal